El Versículo de Hoy : 8 Febrero    

¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que yo mismo, por un lado, con la mente sirvo a la ley de Dios, pero por el otro, con la carne, a la ley del pecado.

Romanos 7:24-25

Comentario: A pesar de la distorsión creada por el pecado y la muerte, los seres humanos somos creados a imagen de Dios, formados con cuidado soberano en el vientre de nuestra madre. Pero nos chocamos con la dura realidad de nuestra debilidad y nuestro fracaso. No podemos ser como Dios en su atributo más singular, la santidad. Pecamos, nos rebelamos, fracasamos. No hacemos lo que sabemos que debemos hacer. Descuidamos los asuntos importantes de la voluntad divina y somos quisquillosos con cosas sin importancia. Con nuestras palabras, lastimamos y herimos a nuestros seres queridos. ¿Quién nos puede salvar de estas realidades amargas y restrictivas que encontramos en nosotros mismos? Alabanzas y aleluyas son para nuestro Jesús cuando lo confiamos como Mesías y Señor, pues él puede salvarnos de estos males y prepararnos para vivir una vida de bendición a otros y a Dios.

Oración: Digno de alabanza y honor eres tú, Dios Altísimo. Eres poderoso, santo y sin igual. Decidiste ser benigno, generoso, misericordioso, clemente y tierno con nosotros, tus hijos. Gracias por ser Dios, tal como decidiste ser Dios. En el nombre de Jesús, Amén.

 

 
 
 
 

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